Marzo de 1998
Querido Gabriel:
Tantas cosas me han pasado en el último mes, y siento que eres la única persona a la que puedo confesarle todo.
El 14 de febrero mi esposa organizó una reunión familiar en mi casa para celebrar San Valentín, y nuestro aniversario número 20. En casa estábamos todos, mis papás, mi hermano, mis hermosos sobrinos y la hermana de mi mujer, sólo faltaba mi hermosa hermana menor Lorena, que por algún motivo no había llegado. Ya estábamos por servir el postre cuando sonó el teléfono. Yo esperaba que fuera Lore, que llamaba para explicarme las razones por las que no había venido. Pero no. Atendí y era de la comisaría del barrio que trágicamente me informaba que mi hermana había sido hallada muerta a tres cuadras de mi casa, con signos de un aparente ataque sexual y una bolsa de nailon en su cabeza. No podía creerlo. Deseaba que mi hermanita estuviera al lado mío riéndose de esa broma tan pesada. Pero no, lamentablemente esta, y no otra, era la realidad.
Mi celebración se convirtió en un caos cuando tuve que informarle al reto de mi familia de lo ocurrido. Los llantos de todos se podían escuchar hasta a diez cuadras de distancia, al igual que los gritos de desesperación de mi mamá.
En una especie de caravana nos dirigimos a la comisaría, con la esperanza de que hubiera sido una lamentable confusión.
Fué el momento más doloroso de mi vida cuando tuve que reconocer el cuerpo de mi hermana. Estaba tan lastimada, con muchos cortes alrededor del cuello y fuertes moretones por todo el cuerpo. Simplemente era terrible, el sólo imaginar lo que vivió mi hermana en sus últimos momentos, me hacía hervir la sangre de la rabia.
Como le tuvieron que hacer muchos exámenes al cadáver, el velatorio recién fue a los tres días de ocurrido el ataque. Es imposible describir la tristeza en nuestros corazones. En esos momentos si tenía en frente al culpable de la muerte de Lorena le hubiera desgarrado la piel con mis propias manos.
El 19 de Febrero la comisaría nos informó que había un posible implicado en el caso. En realidad un pobre perejil al que habían encontrado corriendo aquel día y a quién le habían echado la culpa. Lamentablemente en ese momento no sabía, pesaba que él había sido y deseaba matarlo más que a nada en este mundo. A las dos horas de tenerlo detenido lo liberaron por falta de pruebas y yo, que tenía un informante en la comisaría, lo seguí hasta la casa y pude saber su dirección. Al día siguiente lo fui a esperar a la puerta de la casa y en cuanto salió le di un tiro en el medio de la frente. Murió al instante. Como el arma que utilicé no estaba registrada, no me pudieron descubrir.
Viví en paz durante los próximos siete días, bueno, es una manera de decir claro. Por una parte me sentía bien por haber vengado la muerte de mi hermana, pero algo en mi interior me decía que lo que había hecho no estaba bien.
Cuando volvía de mi trabajo hacia mi casa, tuve un mal presentimiento. Ni bien bajé sentí como algo me atravesaba el estómago. Era una navaja portada por el padre del chico al que yo maté. Como era un día de partido de fútbol, nadie prestó atención a mis gritos. Me desangré en la vereda de mi casa y morí.
Ahora estoy aquí, dónde todos sueñan en llegar al morir, y cada mañana sin falta, paso a ver a mi familia. Como sabrás, todo allí es muy diferente desde que partí. Mis hijos van diario al psicólogo, mi mujer pasa dos horas diarias llorando por mi en la terraza de nuestra casa, mi hermano llora mi ausencia, la de mi hermana y la de mi madre, que se suicidó al enterarse de mi muerte, y mi padre está preso por intentar matar al hombre que me quitó la vida.
Hay amigo, si supieras la agonía por la que estoy pasando... Si tan solo hubiera reaccionado de otra manera, si me hubiera preocupado más en encontrar al verdadero culpable y hacer que lo dejaran de por vida en la cárcel, en ves de concentrarme tanto en saciar mi sed de venganza... Si tan solo no hubiera sido tan troglodita y hubiera pensado mejor las cosas, hoy estaría junto a mi familia ayudándolos a superar la terrible tragedia. Por mis errores hoy todo por lo que tanto luche, se desvaneció. Y lo peor es que sé, porque lo veo al vagar por las calles, que muchas otras personas harían lo mismo que hice yo. Por eso mi amigo es que te pregunto: tu que tienes mi mente, sabiendo lo que siento yo hoy, si tuvieras la oportunidad de retroceder el tiempo y estar en mi lugar ¿qué harías?
Tu alma



2 comentarios:
triple ---> *o*
en serio cada vez que vengo a leer lo que escribis quedo...''guau!copado!'':D
Me gusta como te expresas, el vocabulario y eso, la trama...todo para redondear ;)
ay que dulce la entrada anterior ^___^ yo nunca le diria algo asi a mis amigas..jaja re mala era!no mentira,pobres xD
Nos vemos bye! :D
PD: me olvide de decir 'hola' al principio...bueno lo digo ahora...Hola! mejor tarde que nunca no?ja! xD
Hoola!!!
Oye la verdad me gustaron un buen tus historias, estan de poca, las primeras historias estan chistosas, como la saga de la cabronada del recreo y la monologia del 2012 con los monos, pero ya que lei lo demas me quede con la boca abierta, adoro tu blog!!!, ¿cada cuando lo actualizas?, esta super, aproposito te afilie a mi blog te dejo la direccion:
http://todofanmade.blogspot.com
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